domingo, 31 de diciembre de 2017

La familia es semillero de vocaciones


Oración por la familia




Oh Dios, Padre de todas las familias,
haz a nuestra familia parecida a la Familia en la que Jesús creció,
y a nuestra casa como su casa, 
donde cuidemos unos de otros
y sepamos compartir nuestras cosas, 
para que todos tengan lo necesario. 
Enséñanos lo que debemos hacer cuando sentimos la envidia, o cuando sólo queremos lo nuestro o no ayudamos a nadie.

Bendice, Señor Jesús, a mis padres y a todos los que
me quieren, y guárdame a mí. Hazme cariñoso con ellos,
educado y obediente, y que sepa ayudar y ser amable.

Te doy gracias, Señor, porque todo el que te ama pertenece a tu familia. 
Tú eres nuestro Padre, nosotros somos tus hijos.
gracias, oh Dios, por tu familia en el mundo entero.
Gracias por nuestros hermanos y hermanas de toda la tierra.

Oraciones para niños SM

Himno. Sagrada Familia



Era pobre y silenciosa,
pero con rayos de luz;
olor a jazmín y a rosa
y el Niño que la alboroza:
es la casa de Jesús.

Un taller de carpintero
y un gran misterio de fe;
manos callosas de obrero,
justas manos de hombre entero:
es la casa de José.

Había júbilo y canto;
ella lavaba y barría,
y el arcángel saludando
repetía noche y día:
"Casa del Ave María."

Familia pobre y divina,
pobre mesa, pobre casa,
mucha unión, ninguna espina
y el ejemplo que culmina
en un amor que no pasa.

Concede, Padre, Señor,
una mesa y un hogar,
amor para trabajar,
padres a quienes querer
y una sonrisa que dar.

Amén.



sábado, 30 de diciembre de 2017

Oración por un pastor de almas difunto



¡Oh Dios, pastor de las almas!; te pedimos en favor de tu siervo N., a quien hiciste sacerdote y pastor de esta comunidad, para que la guiara por el camino de salvación y la alimentara con el Pan de la vida. Tú conoces sus palabras y sus obras, sus luchas y sufrimientos. Te pedimos que, a la hora de juzgarle, te muestres con él propicio y lo admitas en la gloria de los elegidos, juntamente con los que en el mundo estuvieron encomendados a su cuidado pastoral. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

¡Quiero ser sacerdote! El llamado de Alejandro

Los sábados con la Virgen María. Los pequeños escudos celebran la Navidad con María


viernes, 29 de diciembre de 2017

La Presentación del Señor


Capilla de la Enfermería de la Compañía de Jesús en Roma

Dios todopoderoso y eterno, te rogamos humildemente que, así como tu Hijo unigénito, revestido de nuestra humanidad, ha sido presentado hoy en el templo, nos concedas, de igual modo, a nosotros la gracia de ser presentados delante de ti con el alma limpia. 
Por nuestro Señor Jesucristo

Invocación a la Divina Misericordia



Que nos mostremos sensibles a tu presencia en cada persona, especialmente en los necesitados y perjudicados.
Te lo pedimos, Señor misericordioso.

Pensamientos. P. Vasco Pinto de Magalhães, SJ



Algo extraordinario acontece cuando el niño se hace daño y acude a llorar junto a su madre. La madre le dice: "Ven acá, que te doy un beso y se te pasa". ¡Y se pasa de verdad! Algunas formas de terapia aprovechan perfectamente esta realidad. No es fantasía. El dolor sólo es propiamente un dolor malo y destructivo, un dolor sin salida, cuando se vive en la soledad. Pero cuando se comparte, se cura por medio de la ternura. 
P. Vasco Pinto de Magalhães, SJ

jueves, 28 de diciembre de 2017

La Iglesia - Perseverancia

Oración por las vocaciones. JMOV 1994



¡Oh, Sagrada Familia de Nazaret!, comunidad de amor de Jesús, María y José, modelo e ideal de toda familia cristiana, a ti confiamos nuestras familias.

Abre el corazón de cada hogar con la fe, a la acogida de la palabra de Dios, al testimonio cristiano, para que llegue a ser manantial de nuevas y santas vocaciones.
 
Dispón el corazón de los padres para que, con caridad solícita, atención prudente y piedad amorosa, sean para sus hijos guías seguros hacia los bienes espirituales y eternos.

Suscita en el alma de los jóvenes una conciencia recta y una voluntad libre, para que, creciendo en sabiduría, edad y gracia, acojan generosamente el don de la vocación divina.

Sagrada Familia de Nazaret, haz que todos nosotros, contemplando e imitando la oración asidua, la obediencia generosa, la pobreza digna y la pureza virginal vividas en ti, nos dispongamos a cumplir la voluntad de Dios, y a acompañar con prudente delicadeza a cuantos de entre nosotros sean llamados a seguir más de cerca al Señor Jesús, que por nosotros “se entregó a sí mismo” (cf. Ga 2,20). Amén.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Pensamientos. San José María Escribá de Balaguer


27 de diciembre. San Juan Evangelista. Oración de los apóstoles

Oración de los apóstoles
Himno


Jesús iba por ciudades y pueblos,
predicando el Evangelio del reino
y curando a los enfermos,
y la muchedumbre le seguía.

Viéndoles como ovejas
abandonadas y sin pastor,
dice: "La mies es mucha,
pero los obreros son pocos".

Llamando consigo a los Doce,
les dio todo el poder
para expulsar a los espíritus 
y curar toda enfermedad.

Ellos son Pedro y Andrés,
Santiago, Juan, Felipe,
Bartolomé, Tadeo, Tomás, Mateo,
Santiago, Simón y Judas, que le traicionó.

Dichoso es Pedro que le reconoció,
ni la carne ni la sangre
le han revelado que Jesús
es en verdad el hijo de Dios.

Dichosos Pedro, Santiago y Juan,
en el monte junto al Señor,
cuando su rostro se transfiguró
y oyeron la voz del Padre.

Ellos lo han dejado todo
y le han seguido por todas partes
y se sentarán con él al final
y recibirán la vida eterna.

Los jefes dominan a las naciones,
mas entre vosotros/ ustedes no sea así,
quien quiera ser grande,
se haga siervo de todos.

Dichoso Pedro que ha llorado
por tener miedo de confesarlo,
triste Judas que por miedo
lo ha vendido por treinta denarios.

Dichoso Pablo que, camino de Damasco,
ha encontrado a aquel Señor,
aferrado como estaba a la tradición,
y luego lo ha anunciado al mundo.

Concordes en la oración, los apóstoles
junto a la madre de Dios,
fueron colmados de Espíritu Santo
y empezaron a hablar al pueblo.

Fuente: La Palabra de Dios cada día. Comunidad de Sant'Egidio 2003

martes, 26 de diciembre de 2017

¿Cómo hacer de la Navidad una escuela de oración? P. Evaristo Sada, L.C.

¿Cómo hacer de la Navidad una escuela de oración?



La Navidad vivida con espíritu contemplativo puede ser una extraordinaria escuela de oración. Tenemos representaciones artísticas por todas partes: abundantes Belenes y postales de navidad con bellísimas figuras de María, José y el Niño Jesús en la cueva de Belén.

En nuestra casa en Roma la comunidad ha preparado un Belén muy hermoso. Ayer, día de Navidad, quise pasar un rato largo junto a Cristo Eucaristía y luego ante las figuras de la Sagrada Familia en el pesebre. Pedí al Espíritu Santo que al contemplar aquellas imágenes me concediera la gracia de conocerlo no según la carne, sino según el Espíritu (cfr. 2 Cor. 5,16) Le supliqué me ayudara a partir de la representación histórica para remontar hasta el misterio de la misericordia del Padre que "Tanto amó al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna" (Jn 3,14).

El Belén

Los sentidos exteriores me mostraban unas figuras: el Niño Jesús, la Virgen María, San José, los ángeles, los pastores... Cada una con sus gestos y actitudes, fruto de la oración del artista. Conmueve un Dios tan humilde, indefenso, desprovisto; suscita amor y ternura. María: engolfada en el misterio, llena de gratitud y alabanza. José, el hombre fiel, elegido para contemplar y custodiar a nuestro Redentor. Los pastores: representando a los pobres y sencillos que con corazón de niño son invitados a adorar al Hijo de Dios y a unirse al coro de los ángeles mientras los escuchan cantar "Gloria a Dios en el cielo y en la tierra..."

Dios invisible entra en el espacio de lo visible

San Agustín explica que "la Vida misma se ha manifestado en la carne, para que, en esta manifestación, aquello que sólo podía ser visto con el corazón fuera también visto con los ojos, y de esta forma sanase los corazones. Pues la Palabra se ve sólo con el corazón, pero la carne se ve también con los ojos corporales."

La encarnación es irrupción del Hijo de Dios en el mundo de la carne. Con la encarnación del Verbo, Dios invisible entra en el espacio de lo visible. Dios se deja ver, desvela su misterio. Y al hacer al hombre a su imagen y semejanza, nos da la capacidad para verlo y amarlo.

Las imágenes ayudan porque hacen visible el amor de Dios

La encarnación abre campo al arte cristiano en el mundo de la oración: el artista vuelca su contemplación en su obra y el orante puede volver a Dios a partir de la obra de arte.

Las imágenes ayudan porque hacen visible el amor de Dios. El orante es llevado por el Espíritu Santo a superar la temporalidad y a tratar de penetrar la profundidad del misterio que las figuras representan. El arte no nos ata a la carne sino que nos eleva a las realidades sobrenaturales. Nos conduce más allá de lo que los ojos y la imaginación son capaces de ver. El Espíritu Santo nos enseña un nuevo modo de ver lo invisible a través de lo visible.

El Espíritu Santo es indispensable

Cada representación de la cueva de Belén es escuela de oración porque te invita a permanecer largo rato delante de ella contemplando el amor del Padre desvelado en el misterio de la encarnación del Verbo, por la fuerza del Espíritu: "Quien me ve a mí, ve al Padre" (Jn 14,9) Y a través de la oración a partir de imágenes, el Espíritu Santo va haciendo su obra en nosotros, "nos vamos transformando en esa misma imagen cada vez más gloriosos: así es como actúa el Señor, que es Espíritu." (2 Cor: 3,18)

Esta forma de orar en Navidad puede aplicarse igual en Semana Santa y en cualquier momento que nos detengamos con calma y espíritu contemplativo ante una obra de arte que represente los misterios de la historia de la salvación. Eso sí, hace falta querer orar, darse el tiempo e invocar al Espíritu Santo.

Mis hermanos de comunidad me ayudan con su ejemplo. Acabo de estar un rato con Cristo Eucaristía y encontré allí a varios hermanos arrodillados o sentados delante del sagrario, con calma, celebrando la Navidad con quien más hay que celebrarla.


Monasterio de los Triunfos. Santísimo Sacramento
Monjas Clarisas Capuchinas
Alicante. España

Fuente: www.la-oracion.com P. Evaristo sada, L.C.

La Navidad con las familias escudo


lunes, 25 de diciembre de 2017

¡Feliz Navidad!


La Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros


La Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria (Jn 1, 14)

"Regalo de Navidad" San Luis Orione



¡La claridad celestial
de esta mística noche de Navidad
atrae hasta a las almas más alejadas
-peregrinos descarriados o perdidos-,
como la luz de la casa paterna
en la oscuridad del bosque!

Oh, luz divina del Niño Jesús!
suave y santa bondad de Dios
y de la Iglesia de Dios!

Hermanos, 
obremos con la bondad del Señor,
y así no tendrán que tener miedo
de que se pierda la obra que realizan:
toda palabra buena es un soplo de Dios:
todo acto, santo y grande,
de amor a Dios y a los hombres,
es inmortal!

La bondad vence siempre:
tiene un culto secreto
aún en los corazones más fríos,
y más solitarios y alejados.

El amor vence al odio;
el bien vence al mal;
la luz vence a las tinieblas!
Todo el odio y todo el mal,
y las tinieblas todas de este mundo,
¿qué son frente a la luz
de esta noche de Navidad?
Nada! realmente nada
frente a Jesús,
frente al Niño Jesús!

Consolémonos y exultemos en el Señor!
Los males de la tierra
no tienen que hacernos perder
la efusión del Corazón de Dios;
la victoria final será suya,
del Señor!
Y el Señor vence siempre en la misericordia!

Todo pasa:
¡sólo Cristo permanece!
¡Es Dios y permanece!
Permanece entre nosotros para iluminarnos,
para consolarnos,
permanece en su vida terrenal,
para darnos su misericordia!

¡Jesús permanece y vence,
pero en la misericordia!

Fragmento de la carta "Regalo de Navidad" escrita por Don Orione en 1920.





domingo, 24 de diciembre de 2017

La Navidad con los pequeños escudos. Los pequeños escudos celebran la Navidad con Jesús


Bendición de la Cena de Nochebuena y comidas de Navidad


Bendición de la Cena de Nochebuena y comidas de Navidad

Señor, en una Navidad como ésta, hace ya tiempo, quisiste venir como un niño, con nombre y apellidos, en medio de los más pobres de la tierra. Cuando creciste, hablaste de cosas muy buenas e importantes, dijiste que ya nadie es pobre, porque es hijo de Dios. Nosotros nos hemos reunido para Cenar -Comer- aquí y ahora y celebrar tu llegada a nuestra historia humana. Todos llevamos mezclada con nuestra alegría los disgustos y las penas de todo el año.

Queremos que bendigas esta mesa para que nos llenes de tu amor y de tu paz. Queremos que el mundo sea como una gran familia: sin guerras, sin miseria, sin drogas, sin hambre y con más justicia.

Jesús, que hoy en esta casa, acojamos tu Palabra de perdón y de amor. Consérvanos unidos, danos pan y trabajo durante todo el año. Danos fortaleza y ternura para ser personas de buena voluntad, capaces de hacer el bien. A cuantos nos han precedido, acógelos junto a Ti, que eres la Vida. Sé bienvenido a esta casa y acompáñanos siempre. Amén.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Los sábados con la Virgen María. El Padre Nuestro VII



Feliz sábado niñ@s,

Os había prometido que antes de Navidad habríamos terminado de aprender la maravillosa oración del Padre Nuestro y, como lo prometido es deuda, aquí tenéis las cuatro últimas frases de la oración. 

Os ruego me perdonéis pues en estas últimas semanas me ha sido imposible ir publicando una frase semanalmente como venía haciendo. Gracias por perdonarme ¡qué buenos sois!, se nota que sois pequeñ@s escudos...






Terminamos con la oración completa:


Padre nuestro que estás en el cielo
Santificado sea tu Nombre.
Venga a nosotros tu Reino
Hágase tu voluntad en la tierra
como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día
perdona nuestras ofensas
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación
y líbranos del mal.

Amén.

Al equipo de los Escudos de Santa María nos gustaría que nos enviarais alguna fotografía de las estampas coloreadas, a ver si algun@ de vosotr@s se anima...

Ahora ya podéis aprender la oración y recitársela a la Virgen María quien, a buen seguro, estará muy orgullosa de vosotr@s.


¡Felices fiestas amig@s!

El Adviento con los pequeños escudos. Juan es su nombre


viernes, 22 de diciembre de 2017

El Adviento con los pequeños escudos. Proclama mi alma la grandeza del Señor


Sembrar buenas obras. San Agustín


Sed ricos en buenas obras, dice el Señor. Estas son las riquezas que debéis ostentar, que debéis sembrar. Estas son las obras a las que se refiere el Apóstol, cuando dice que no debemos cansarnos  de hacer el bien, pues a su debido tiempo recogeremos. Sembrad, aunque no veáis todavía lo que habéis de recoger. Tened fe y seguid sembrando. ¿Acaso el labrador, cuando siembra, contempla ya la cosecha? El trigo de tantos sudores, guardado en el granero lo saca y lo siembra. Confía sus granos a la tierra. Y vosotros, ¿no confiáis vuestras obras al que hizo el cielo y la tierra?
  Fijaos en los que tienen hambre, en los que están desnudos, en los necesitados de todo, en los peregrinos, en los que están presos. Todos estos serán los que os ayudarán a sembrar vuestras obras en el cielo...La cabeza, Cristo, está en el cielo, pero tiene en la tierra miembros. Que el miembro de Cristo dé al miembro de Cristo; que el que tiene dé al que necesita. Miembro eres tú de Cristo y tienes que dar, miembro es él de Cristo y tiene que recibir. Los dos vais por el mismo camino, ambos sois compañeros de ruta. El pobre camina agobiado; tú, rico, vas cargado. Dale parte de tu carga. Dale, al que necesita, parte de lo que a ti te pesa. Tú te alivias y a tu compañero le ayudas.

San Agustín, Sermón 11

jueves, 21 de diciembre de 2017

El Adviento con los pequeños escudos. Bendita tú eres entre todas las mujeres


Himno


Tú eres toda hermosa,
¡oh Madre del Señor!;
tú eres de Dios gloria,
la obra de su amor.

¡Oh rosa sin espinas,
oh vaso de elección!,
de ti nació la vida,
por ti nos vino Dios.

Sellada fuente pura
de gracia y de piedad,
bendita cual ninguna,
sin culpa original.

Infunde en nuestro pecho
la fuerza de tu amor,
feliz Madre del Verbo,
custodia del Señor.

Amén

Niños adoradores



¡Viva Jesús Sacramentado!
¡Viva y por siempre sea amado!

miércoles, 20 de diciembre de 2017

El Adviento con los pequeños escudos. Alégrate María, el Señor está contigo


Oración por las vocaciones sacerdotales

SEÑOR JESÚS,


 Te pedimos que envíes a tu pueblo
los servidores que necesita.
Escoge de nuestras parroquias,
de nuestros hogares,
de nuestras escuelas y universidades
una abundante cosecha
de ardientes apóstoles para tu Reino:
sacerdotes, religiosos, religiosas,
diáconos, misioneros y
apóstoles seglares;
y haz que los llamados por Ti
nunca pierdan conciencia de la
grandeza y necesidad de su vocación.

¡Oh!, Virgen María,
Madre de la Iglesia,
enseña a decir a todos los llamados
por el Señor,
un sí con alegría,
como el que tú dijiste en la Anunciación.
Amén.




domingo, 17 de diciembre de 2017

Sobre él se posará el espíritu del Señor. Is 11, 1-3a



Saldrá un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz brotará un vástago. Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor. (Is 11, 1-3a)


Cántico Dn 3, 58



Ángeles del Señor, bendecid al Señor,
alabadlo y ensalzadlo por los siglos.

viernes, 15 de diciembre de 2017

El sacerdote: Hambre de Cielo

Oración a la Virgen María




Salve, oh llena de gracia,
la maldición ha acabado,
la corrupción se ha disuelto,
ha cesado la tristeza,
ha florecido la alegría,
en ti se ha cumplido el alegre anuncio de los profetas.

Gregorio de Nisa (siglo IV)

jueves, 14 de diciembre de 2017

Niños adoradores


Oh Jesús, te pido por todos los sacerdotes, acompáñalos en todos los momentos difíciles de su vida y en los momentos de alegría también.

Jueves sacerdotal


Señor Jesucristo, Tú que a través de los santos pastores sigues siendo el único pastor de tu pueblo,
no dejes de guiarnos siempre por medio de ellos. 

Pensamientos. San Juan de la Cruz


miércoles, 13 de diciembre de 2017

Pensamientos. P. Vasco Pinto de Magalhães, SJ




Regalos o presentes de Navidad. En el buzón del correo hay dos sobres. Uno dice: "Acaba de tocarle a usted un automóvil. Venga a buscarlo". El otro dice: "Acaba de recibir usted la misión de prestar atención a las personas que sufren en su casa y de ayudar a quien tiene necesidades en su trabajo". ¡Verdaderamente, sólo el segundo sobre trae un presente de Navidad! En el primer sobre se añadía: "siéntase orgulloso". En el segundo: "no tenga miedo, la fuerza está en su interior".
P. Vasco Pinto de Magalhães, SJ

Dios Padre de Misericordia


Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo Padre de misericordia y Dios de todo consuelo; él nos consuela en todas nuestras luchas, para poder nosotros consolar a los que están en toda tribulación, mediante el consuelo con que nosotros somos consolados por Dios. Porque si es cierto que los sufrimientos de Cristo rebosan sobre nosotros, también por Cristo rebosa nuestro consuelo. (2 Co 1, 3-5)

martes, 12 de diciembre de 2017

Pensamientos. Madre Teresa de Calcuta


Como colaboradores de Jesús, una cosa que debemos aprender es cómo mostrar alegría. No necesitamos bombas o armas para llevar la paz al mundo. Necesitamos ese amor verdaderamente compasivo -una compasión y un amor que llevan la alegría y la paz-. El mundo tiene hambre de Dios. (OHFL, pp. 90-91)
Madre Teresa de Calcuta

lunes, 11 de diciembre de 2017

Pensamientos. Maravillas de Jesús


Nuestros sufrimientos los encauza el Señor hacia donde quiere y, por un lado o por otro, siempre dan su fruto (C 5329)



Santa Madre Maravillas de Jesús

Himno. Laudes


De luz nueva se viste la tierra,
porque el Sol que del cielo ha venido
en el seno feliz de la Virgen
de su carne se ha revestido.

El amor hizo nuevas las cosas,
el Espíritu ha descendido
y la sombra del que todo puede
en la Virgen su luz ha encendido.

Ya la tierra reclama su fruto
y de bodas se anuncia alegría,
el Señor que en los cielos habita
se hizo carne en la Virgen María.

Gloria a Dios, el Señor poderoso,
a su Hijo y Espíritu Santo,
que en su gracia y su amor nos bendijo
y a su reino nos ha destinado. Amén.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Bendición del belén - Adviento y Navidad. Benedicto XVI




Bendición del belén- Adviento y Navidad 

 


Dios, Padre nuestro,
tú has amado tanto a los hombres
que nos has mandado a tu Hijo único Jesús,
nacido de la Virgen María,
para salvarnos y guiarnos de nuevo a ti.
Te pedimos que, con tu bendición,
 estas imágenes de Jesús,
que está a punto de venir a nosotros,
sean en nuestros hogares
signo de tu presencia y de tu amor.
 Padre bueno,
bendícenos también a nosotros,
a nuestros padres,
a nuestras familias y a nuestros amigos.
Abre nuestro corazón,
para que recibamos a Jesús con alegría,
para que hagamos siempre lo que él nos pide
y lo veamos en todos
los que necesitan nuestro amor.
Te lo pedimos en nombre de Jesús,
tu Hijo amado,
que viene para dar al mundo la paz.
Él vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

Benedicto XVI

Fuente: www.la-oracion.com P. Evaristo Sada, L.C.

Adviento con María: Camino de Belén

viernes, 8 de diciembre de 2017

Consagración a la Inmaculada compuesta por S. Maximiliano Kolbe

Consagración a la Inmaculada 
 S. Maximiliano Kolbe


"Oh Inmaculada, reina del cielo y de la tierra, refugio de los pecadores y Madre nuestra amorosísima, a quien Dios confió la economía de la misericordia.
Yo, N., pecador indigno, me postro ante ti, suplicando que aceptes todo mi ser como cosa y posesión tuya. A ti, oh Madre, ofrezco todas las dificultades de mi alma y mi cuerpo, toda la vida, muerte y eternidad. Dispón, también, si lo deseas, de todo mi ser, sin ninguna reserva, para cumplir lo que de ti ha sido dicho: "Ella te aplastará la cabeza", y también: "Tú has derrotado todas las herejías en el mundo".
Haz que en tus manos purísimas y misericordiosas me convierta en instrumento útil para introducir y aumentar tu gloria en tantas almas tibias e indiferentes, y de este modo, aumento en cuanto sea posible el bienaventurado Reino del Sagrado Corazón de Jesús. Donde tú entras oh Inmaculada, obtienes la gracia de la conversión y la santificación, ya que toda gracia que fluye del Corazón de Jesús para nosotros, nos llega a través de tus manos". Ayúdame a alabarte, oh Virgen Santa y dame fuerza contra tus enemigos."

Consagración de los sacerdotes al Inmaculado Corazón de María por Benedicto XVI

Consagración de los sacerdotes al
 Inmaculado Corazón de María

Benedicto XVI


María Inmaculada,
en este lugar de gracia,
convocados por el amor de tu Hijo Jesús,
Sumo y Eterno Sacerdote,
nosotros, hijos en el Hijo y sacerdotes suyos,
nos consagramos a tu Corazón materno,
para cumplir fielmente la voluntad del Padre.
Somos conscientes de que, sin Jesús,
no podemos hacer nada (Cf. Juan, 15, 5)
y de que, sólo por Él, con Él y en Él,
seremos instrumentos de salvación para el mundo.
Esposa del Espíritu Santo,
alcánzanos el don inestimable de salvación para el mundo.
Esposa del Espíritu Santo,
alcánzanos el don inestimable de la transformación en Cristo.
Por la misma potencia del Espíritu que,
extendiendo su sombra sobre ti,
te hizo Madre del Salvador,
ayúdanos para que Cristo, tu Hijo, nazca también en nosotros.
Y, de este modo, la Iglesia pueda ser renovada por santos sacerdotes,
transfigurados por la gracia de Aquel
que hace nuevas todas las cosas.
Madre de Misericordia,
ha sido tu Hijo Jesús quien nos ha llamado a ser como Él:
luz del mundo y sal de la tierra (Cf. Mateo 5, 13-14).
Ayúdanos con tu poderosa intercesión,
a no desmerecer esta vocación sublime,
a no ceder a nuestros egoísmos,
ni a las lisonjas del mundo,
ni a las tentaciones del Maligno.
Presérvanos con tu pureza,
custódianos con tu humildad
y rodéanos con tu amor maternal,
que se refleja en tantas almas consagradas a ti
y que son para nosotros
auténticas madres espirituales.
Madre de la Iglesia,
nosotros, sacerdotes,
queremos ser pastores
que no se apacientan a sí mismos,
sino que se entregan a Dios por los hermanos,
encontrando la felicidad en esto.
Queremos cada día repetir humildemente
no sólo de palabra sino con la vida,
nuestro "aquí estoy".
Guiados por ti, queremos ser apóstoles
de la Divina Misericordia,
llenos de gozo por poder celebrar diariamente
el Santo Sacrificio del Altar
y ofrecer a todos los que nos lo pidan
el sacramento de la Reconciliación.
Abogada y Mediadora de la gracia,
tú que estás unida a la única mediación universal de Cristo,
pide a Dios, para nosotros, 
un corazón completamente renovado,
que ame a Dios con todas sus fuerzas
y sirva a la humanidad como tú lo hiciste.
Repite al Señor
esa eficaz palabra tuya: "no les queda vino" (Juan 2,3),
para que el Padre y el Hijo derramen sobre nosotros,
como una nueva efusión, el Espíritu Santo.
Lleno de admiración y de gratitud
por tu presencia continua entre nosotros,
en nombre de todos los sacerdotes,
también yo quiero exclamar:
¿quién soy yo para que me visite
la Madre de mi Señor? (Lucas 1,43)
Madre nuestra desde siempre,
no te canses de "visitarnos",
consolarnos, sostenernos.
Ven en nuestra ayuda
y líbranos de todos los peligros
que nos acechan.
Con este acto de ofrecimiento y consagración,
queremos acogerte de un modo más profundo y radical,
para siempre y totalmente, en nuestra existencia humana y sacerdotal.
Que tu presencia haga reverdecer el desierto
de nuestras soledades y brillar el sol en nuestras tinieblas,
haga que torne la calma después de la tempestad,
para que todo hombre vea la salvación
del Señor, que tiene el nombre y el rostro de Jesús,
reflejado en nuestros corazones,
unidos para siempre al tuyo.
Así sea.