jueves, 19 de octubre de 2017

Niños adoradores



Oh Jesús, te pido por los sacerdotes que te sirven en las prisiones, para que sepan llevar a todos los niños que allí viven con sus mamás, la alegría del Evangelio.

Jueves sacerdotal


Por el Santo Padre el papa Francisco, a quien el Señor ha puesto al frente de su grey, para que viva su ministerio con la ayuda de nuestra plegaria y así nos confirme en la fe que hemos recibido.

Oremos

miércoles, 18 de octubre de 2017

Oración. Bendita sea tu pureza


Si Dios te llama... Aceptar el llamado es de valientes

Por las vocaciones sacerdotales y religiosas. Beato Manuel González


Señor Jesús: A vista de tantos seminarios y noviciados sin vocaciones, y de tantos pueblos sin sacerdotes ni apóstoles, movido nuestro corazón de la pena que arrancó del tuyo aquel angustioso lamento: la mies es mucha, y los operarios pocos, obedientes a tu mandato de pedir por éstos, te suplicamos:

Para que no falte quien lleve los niños a ti,
Envía operarios a tu mies, Señor.

Para que vean los ciegos del alma y oigan los sordos y resuciten los muertos y se evangelicen los pobres,
Envía operarios a tu mies, Señor.

Para que los oprimidos del diablo sean libertados y los justos se justifiquen más y los santos más se santifiquen,
Envía operarios a tu mies, Señor.

Para que no deje de haber en cada pueblo quien diga a sus moradores: he ahí vuestra madre mostrando a la tuya,
Envía operarios a tu mies, Señor.

Para que todos los que sufren vayan a ti y descansando sobre tu pecho encuentren la paz,
Envía operarios a tu mies, Señor.

Para que en todo lugar se ofrezca a tu Nombre la limpia oblación de la Hostia pura, santa e inmaculada,
Envía operarios a tu mies, Señor.

Para que diariamente se realice tu deseo de que tus discípulos coman tu Pascua y la casa de tu festín esté siempre llena,
Envía operarios a tu mies, Señor.

Para que no quede un solo pueblo sin Sagrario y sin sacerdote que lleve sus vecinos a él,
Envía operarios a tu mies, Señor.

Para que tu nombre sea santificado, venga a nosotros tu reino eucarístico y por todos los hombres en la tierra se cumpla tu voluntad como por los ángeles en el cielo,
Envía operarios a tu mies, Señor.

V/ Señor, que la mies es mucha y los operarios muy pocos.
R/ Envíanos santos sacerdotes y religiosos, según tu corazón

V/ María Inmaculada, Madre y Reina de los consagrados a Dios.
R/ Di a tu Hijo con la misma eficacia que en las bodas de Caná: 
Mis hijos de la tierra no tienen sacerdotes ni religiosos.

V/ Ángeles de la guarda de los niños y de sus padres, San José Patrón de la Iglesia universal.
R/ Pedid y trabajad por el fomento de las vocaciones sacerdotales y religiosas.

martes, 17 de octubre de 2017

Consagración de la familia al glorioso San José

Consagración de la familia al glorioso San José


Miradnos postrados en vuestra presencia glorioso San José, con el corazón henchido de gozo porque nos contamos, aunque indignos, entre el número de vuestros devotos. Queremos hoy de un modo especial, mostraros la gratitud que llena nuestras almas, por los favores y gracias tan señaladas que continuamente recibimos de Vos.

Gracias, amado San José, por tan inmensos beneficios como nos habéis dispensado y nos dispensáis constantemente. Gracias por todos los bienes recibidos y por la satisfacción de este día feliz, pues sois el padre de esta familia que a Vos quiere estar consagrada de un modo particular. Ocupaos ¡Oh Glorioso Patriarca! de todas nuestras necesidades y obligaciones. Todo, absolutamente todo, lo confiamos a Vos. Animados por tantísimas atenciones recibidas, y pensando en lo que decía Nuestra Madre Santa Teresa de Jesús, que siempre mientras vivió, le alcanzasteis la gracia que en este día os suplicaba, nos atrevemos confiadamente a rogaros, que transforméis nuestros corazones en volcanes ardientes de verdadero amor. Que todos cuantos a ellos se acerquen, o con ellos de alguna forma se relacionen, queden inflamados en esta hoguera inmensa que es el Divino Corazón de Jesús. Alcanzadnos la gracia inmensa de vivir y morir de amor. 

Dadnos pureza, humildad de corazón y castidad de cuerpo. En fin, Vos que conocéis mejor que nosotros mismos, nuestras necesidades y obligaciones, ocuparos de ellas y atendedlas según vuestro patrocinio.

Aumentad nuestro amor y devoción a la Santísima Virgen y llevadnos por Ella a Jesús, para que así avancemos seguros por el camino que nos conduzca a la dichosa eternidad.
Amén.

Oración por los sacerdotes difuntos


Te suplicamos, Señor,
concedas que las almas de tus siervos
sacerdotes a quienes adornaste 
con los dones sagrados,
gocen siempre de la morada gloriosa del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amen.


domingo, 15 de octubre de 2017

Santa Teresa de Jesús. Tenemos una madre

Buenos días amig@s,

Hoy celebramos la fiesta de Santa Teresa de Jesús, una gran santa. ¿Sabíais que Santa Teresa de Jesús se quedó sin madre cuando tan sólo tenía 12 años? ¿Queréis saber lo que hizo?  Lo escribió ella misma de la siguiente manera:

"Me acuerdo que cuando murió mi madre, tenía yo doce años de edad, poco menos. Cuando yo comencé a entender lo que había perdido, afligida, me fui a una imagen de nuestra Señora y le supliqué, con muchas lágrimas, que fuese mi madre. Me parece que, aunque se hizo con simpleza, me ha valido; porque he hallado a esta Virgen soberana muy claramente en cuanto la he encomendado y al fin, me ha reconquistado" (V 1,7)

Santa Teresa era muy lista. Sabía que tenemos una madre que nos regaló Jesús, la Virgen María. Que es una madre que nos quiere y en cuyo corazón caben todas las personas. A todos nos acepta como hijos porque es la mejor madre y con el mismo amor que acogió a Jesús nos acoge ahora a nosotros. Le pidió con un corazón sincero que fuera su madre y ella la acogió desde ese momento y la acompañó durante toda su vida.

Queridos niñ@s, no lo olvidéis nunca. Tenemos una madre que está en el cielo y desde allí cuida de nosotros. Con ella podemos y debemos hablar todos los días y contarle todas nuestras cosas. Ella nos ayuda en todas nuestras necesidades. Acordaos de pedirle cuánto necesitéis pues ella está deseando ayudarnos. Mirad cuánto nos ama que aceptó que su Hijo Jesús entregara su vida por nosotros ¿no os parece suficiente prueba de amor?

Aquí tenéis un pequeño poema dedicado a todos aquellos niños que no tienen una madre.
 
 
Madre del Cielo

Nada temo madre,
pues aunque estás en el cielo
desde allí velas por mi.
Me sonríes cuando me despierto,
me besas cuando me duermo.

Si te busco te encuentro,
pues si miro a tu Hijo te veo a ti,
porque Él sin ti no está,
tú sin Él no estás.

Cuando recibo a tu Hijo en mi corazón 
a ti te acojo también,
porque Él sin ti no está,
tú sin Él no estás.

Nada temo,
una madre tengo en el Cielo.
Allí con tu Hijo estás,
y acompañado de los santos
y los ángeles
tu sonrisa veré,
tu abrazo recibiré,
y besos me darás.

Contigo y con Jesús viviré por siempre
porque Él sin ti no está,
tú sin Él no estás.

 ¡Qué guapa es nuestra madre!